La Comisión de Salud de la Asamblea Legislativa acordó que cuando un trasplante de órganos no sea entre familiares se exigirá por ley que el donante firme un acta notarial en la que plasme que entrega voluntariamente una parte de su cuerpo.

El acta notarial es parte de los requisitos que quedarán incluidos en la “Ley especial de donación y trasplante de células, tejidos, órganos y parte del cuerpo humano”, que está bajo estudio de la Comisión de Salud.

Según la presidenta de esa comisión, María Elizabeth Gómez, la declaración jurada evitará el tráfico de órganos humanos, así como también tener control de las donaciones y trasplantes que se hacen en el sistema de salud privado.

El proyecto de ley también contempla que el Ministerio de Salud será el ente rector de esta ley y, además, será creado el Centro Nacional de Trasplante, cuyo funcionamiento será autónomo en lo técnico y administrativo.

La ley también obligará a las autoridades a informarle al donante cuáles podrían ser las consecuencias para su salud de la decisión de participar en un procedimiento de donación de alguno de sus miembros.